Ciudad Juárez.- Un mural dedicado a mantener visibles los rostros de 16 mujeres víctimas de desaparición y feminicidio fue cubierto con propaganda que lleva el apellido de Omar García Palomares, exfuncionario de los Programas para el Bienestar y militante de Morena, situación que provocó el reclamo de madres y familiares de las víctimas en Ciudad Juárez.
La intervención se realizó en una barda de la Secundaria Federal número 3, sobre el viaducto Gustavo Díaz Ordaz, donde desde hace más de una década permanecían pintados los rostros de mujeres desaparecidas y asesinadas. Sobre las imágenes fue colocada una pinta con la palabra “Palomares”, en letras blancas y fondo guinda. Los murales habían sido elaborados con recursos y donaciones reunidos por las propias familias, con el apoyo de un artista urbano.
Entre las madres que denunciaron lo ocurrido se encuentran Perla Reyes, madre de Jocelyn Calderón Reyes, quien desapareció el 30 de diciembre de 2012 cuando tenía 13 años; Norma Laguna, madre de Idalí Juache Laguna, víctima de desaparición y feminicidio en 2010 a los 19 años, y Susana Montes, madre de María Guadalupe Pérez Montes, desaparecida el 31 de enero de 2009 a los 17 años y localizada sin vida en 2012 en el desierto del Valle de Juárez.
Las familias señalaron que la barda no había sido utilizada únicamente para colocar imágenes, sino como un espacio para mantener visibles los casos de mujeres desaparecidas y víctimas de feminicidio. Además, el lugar tiene relación con algunas de ellas: Jocelyn estudiaba en la Secundaria Federal número 3 cuando desapareció, mientras que Idalí y María Guadalupe habían sido alumnas del mismo plantel.
Norma Laguna cuestionó que las imágenes fueran cubiertas para colocar propaganda y recordó el trabajo realizado durante años por las familias para mantener vigentes los casos. Las madres señalaron que detrás de cada uno de los rostros existe un proceso de búsqueda, además de investigaciones que continúan abiertas.
Por su parte, Perla Reyes explicó que familiares y colectivos ya trabajaban en conseguir recursos para dar mantenimiento al mural. Señaló que la intención era conservar las imágenes como parte de las acciones realizadas para visibilizar a las mujeres desaparecidas, antes de que fueran cubiertas por la pinta política.
El colectivo Madres y Familiares Unidas por Nuestras Hijas también se pronunció sobre lo ocurrido y señaló que estos murales funcionan como espacios para conservar los nombres y rostros de las víctimas, además de mantener presentes las exigencias de las familias relacionadas con sus casos.
Tras hacerse pública la denuncia, el caso llegó hasta la dirigencia estatal de Morena. La presidenta del partido en Chihuahua, Brighite Granados de la Rosa, reprobó las pintas y señaló que los espacios solamente deben utilizarse con autorización. También informó que hablaría con los involucrados y llamó a militantes y aspirantes del partido a respetar las disposiciones correspondientes.
García Palomares había ocupado la dirección regional de Programas para el Bienestar en Ciudad Juárez y anunció el pasado 23 de julio su salida como subdelegado regional de los programas federales en Chihuahua.
Las madres de las víctimas solicitaron que la propaganda sea retirada y que los 16 rostros sean nuevamente plasmados en la barda, al señalar que el mural forma parte del trabajo que han realizado durante años para mantener visibles los casos de sus hijas.

